COMER MENOS CARNE: UNA NECESIDAD NO UNA MODA

Ya en mis inicios en la Ciencia del Yoga allá por el año 1998, empecé a escuchar el motivo por lo que hacerse vegetariano. El principal es porqué los yoguis cuidan la energía procedente de lo que comen, y tienen muy en cuenta la vibración energética de los alimentos. Así pues los alimentos que son más sanos y naturales, y proceden directamente de la tierra, como son las verduras, hortalizas, frutas, legumbres, cereales y agua pura, son los denominados alimentos sátvicos, o equilibrantes. Equilibran nuestro sistema nervioso. Ni lo activan ni lo ralentizan.

Por otro lado están los alimentos procedentes de animales, que nos pueden dar energía, pero la recibimos de un animal muerto, y por tanto consideramos otro mandamiento para los yoguis que es: AHIMSA, no violencia. Evidentemente la mayoría de nosotros no cazamos directamente al animal que luego nos comemos, y por esa razón que no hay más vegetarianos en el mundo. Decía Paul Macartney, que si fuéramos a un matadero y viéramos de dónde procede la carne que compramos envasada en los supermercados lista para poner en nuestra parrilla, muchos se harían vegetarianos. No hace falta recordar que los animales, antes de morir pasan por momentos de estrés, de miedo, y…volviendo a la vibración energética, se queda en la carne que luego comemos.

Por otro lado es sabido y ya demostrado por la OMS que la carne en exceso produce muchas toxinas, y llega a producir cáncer, por lo que no debemos relajarnos con esto.

¿Pero cuán grande es el riesgo? ¿Cuánto es exactamente mucha carne roja? ¿Y qué la hace dañina?

RIESGO

Tras analizar información de cerca de medio millón de personas a lo largo de seis años, los investigadores descubrieron que 2.609 personas desarrollaron cáncer colorrectal.

ECOLOGÍA

Otro factor que en su momento me pareció devastador, y que ahora está muy de moda por que se ha dado un toque desde el mismo gobierno es que para nuestra Madre Tierra es insostenible que sigamos produciendo carne de forma masiva, para que solo unos pocos privilegiados en el primer mundo coman carne, mientras el tercer mundo muere de hambre. No es ecológico ni sostenible, ni para nuestros ríos, ni para el medio ambiente en general, por los gases que produce el ganado, esas grandes granjas de multinacionales, que no es el ganadero de toda la vida, que alimenta a sus animales con buenos piensos, y se sabe el nombre de cada vaca, eso es evidente.

La super producción además necesita tierra para cultivar el maíz transgénico, y la soja transgénica que luego comerán las vacas, y luego comerán los humanos. Por ello, Amazonía está siendo devastada con fuegos provocados, para dejar una tierra para cultivos.

Para producir medio kilo de carne se necesitan muchos kilos de cereales, cereales que podrían ser usados en el tercer mundo para paliar el hambre. Una hectárea sembrada de cereales producirá cinco veces más proteínas que una hectárea dedicada a la cria de animles para consumo humano. Y si son legumbres la producción es diez veces más, y si son verduras de hoja verde quince veces más. Por no hablar de la cantidad de agua que se utiliza para producir un kilo de carne, la friolera de entre 5.000 y 20.000 litros frente a los 197 litros utilizados para un kilo de hortalizas.

Para un Yogui, toda la vida es sagrada: cada criatura es una entidad viviente, dotada de corazón y emociones, que respira y siente, de modo que la sola idea de comer carne o pescado es inconcebible. Una vez que toma uno conciencia de cuál es el origen de lo que come y de la forma en que le afectan los alimentos, la mente va abriéndose poco a poco y llega a darse cuenta de todas las criaturas son tan divinas como nosotros mismos.

Sonia Casado

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